Lo que quiere principalmente cualquier empresa sobre todo cuando está empezando, es ganar a la competencia, diferenciarse y distanciarse de ella para que cualquier potencial cliente no se lo piense y nos elija a nosotros para contratar los productos o servicios que ofertemos en nuestra empresa.
Y hay muchas formas de conseguirlo, pero hay unas mejores que otras y por lo tanto más efectivas. En primer lugar tenemos que tener claro nuestras debilidades y nuestras fortalezas internas, porque si sabemos cuáles son nuestros puntos fuertes y las debilidades que tenemos y por las que nos pueden atacar, es mucho más sencillo invertir y conseguir contrarrestar estos defectos, y del mismo modo también seremos capaces de potenciar esos puntos fuertes y de esa manera intentar ganarle terreno a nuestra competencia.
En segundo lugar, y en cuanto al ámbito externo, lo fundamental es analizar las oportunidades del entorno, todo tipo de oportunidades, oportunidades legales, políticas, en cuanto a la sociedad… por ejemplo si somos una empresa que se dedica al sector del porno y el sexo online, tenemos que ver cómo ve la sociedad este tipo de negocios xxx por ejemplo, ya que si están en contra será muy difícil hacernos un hueco.
En tercer lugar debemos intentar minimizar nuestros gastos, es decir, ser líderes en precios, bajando costes de dónde se pueda, intentando no rebajar demasiado la calidad del producto o del servicio que ofertamos, de esa manera podremos competir en función de los precios con la competencia directa.
En cuarto lugar, podemos utilizar la diferenciación del producto, dejar de lado los precios y los costes y centrarnos en la calidad del producto, hacer algo tan bueno, que nuestra competencia no tenga nada que hacer contra nosotros, y aunque nos salga más cara la producción, incrementar mucho las ventas.
Y por último y en quinto lugar utilizar las sinergias, es decir, unir todas estas tácticas para hacernos fuertes y ganar a toda nuestra competencia y que ellos no tengan nada que hacer contra nuestra empresa.